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Residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), una oportunidad para Venezuela

Los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) son en la actualidad una de las corrientes de desecho que mayor relevancia está cobrando debido a su alta tasa de generación (que en algunos países rivaliza con las tasas de generación de basura doméstica) y sus características de peligrosidad [1].

Los RAEE son una amplia familia de aparatos que van desde los más sencillos y cotidianos como pueden ser una nevera o un microondas, pasando por computadores personales y celulares, hasta equipos sofisticados de telecomunicaciones, médicos y de laboratorio.

La condición peligrosa de los RAEE radica en que muchos de estos aparatos han sido fabricados, haciendo uso de sustancias nocivas o tóxicas para la salud de las personas y el ambiente. Ejemplo de esto son algunos compuestos organobromados usados como aditivo en carcasas plásticas para conferirles propiedades ignifugas o pirorretardantes [2]; otro ejemplo son algunos metales tóxicos como el cadmio y el mercurio utilizados con mucha frecuencias en pilas y baterías.

Como el lector debe estar imaginando, un computador o un celular en buen estado (operativo, en desuso o averiado) no presenta riesgos a la salud significativos, ya que las sustancias potencialmente tóxicas que lo componen están contenidas adecuadamente en el aparato. El verdadero  riesgo  es cuando dicho aparato pierde   todo   valor   para  el  usuario  y  es descartado    inadecuadamente,    en   cuyo momento las sustancias tóxicas podrían ser liberadas al ambiente por diversos mecanismos, contaminando el aíre (quema no controlada, liberación de gases o volatilización), las aguas y los suelos (disolución y mezcla).

Venezuela no escapa a esta realidad. Estimaciones preliminares hechas por el Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo a principios del año 2018 indican una generación de RAEE de unos 230.000 toneladas/año con una tasa per cápita de 7,6 kg/persona/año, lo cual nos sitúa entre los primeros 5 países de Latinoamérica con mayor generación de RAEEs [3].

Estas cifras podrían variar debido a la crisis económica y escenario de pandemia que actualmente atraviesa el país, sin embargo sus implicaciones ambientales y sociales han activado esfuerzos tanto en los sectores públicos como privados nacionales, en la búsqueda de soluciones efectivas que integren los conceptos de corresponsabilidad, sustentabilidad y rentabilidad, observando los preceptos filosóficos de maximizar la no generación de residuos y su valorización mediante diversos mecanismos, así como de minimizar lo más posible requerimientos de tratamiento y disposición final de los desechos.

En la perspectiva privada son numerosas las empresas que procuran hacer un adecuado manejo de sus RAEE, contratando para ello empresas especialistas debidamente registradas y autorizadas por el Estado. Igualmente, algunas ONGs adelantan campañas con la ciudadanía para el reciclado de ciertos RAEE. Sin embargo, dichas iniciativas, aunque alentadoras, solo alcanzan parcialmente el ámbito nacional y responden de manera coyuntural a algunas aristas de la problemática [4].

El estado venezolano a través del Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo y Aguas, junto a otros organismos y especialistas venezolanos, adelantan esfuerzos a fin de estructurar un sistema integral de gestión de RAEEs que permita:

  • La corresponsabilidad de productores, importadores, comerciantes y usuarios de aparatos eléctricos y electrónicos en la gestión de los RAEEs.
  • El fomento de mercados secundarios para RAEEs que permitan su reuso y reciclado nacional.
  • Estructurar un sistema de centros de manejo de RAEE a escala local, regional y nacional, con participación pública, privada y mixta.
  • La creación de incentivo al usuario, para la entrega de ciertos RAEE en puntos de acopio autorizados.
  • Valorizar algunos tipos especiales de RAEE nacional o internacionalmente.
  • Generar herramientas sencillas y prácticas que permitan un control y seguimiento adecuado del manejo de los RAEE en Venezuela.

Con este propósito se han iniciado proyectos para la creación y puesta en marcha de instrumentos normativos robustos que incluyan la participación todos los sectores que deben converger para una adecuada gestión ambiental de los RAEE. Adicionalmente se alienta la investigación y desarrollo tecnológico orientado al reuso, reciclado y valorización de RAEEs, siendo los órganos promotores el Fondo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (FONACIT) y el Centro Nacional de Tecnología Química (CNTQ).

Es importante que el lector entienda que los RAEE muchas veces son el producto de un diseño que programa convenientemente su obsolescencia y de la incesante innovación de marcas y modelos en el mercado, la cual nos hace percibir como inservibles  aparatos perfectamente funcionales [5]. Todos debemos comprometernos en cambiar esta realidad, procurando que sea atractivo extender al máximo el ciclo de vida de los aparatos eléctricos y electrónicos, propiciando de esta forma una economía circular cada vez más amigable con el ambiente.

Finalmente el compromiso de los grandes productores se debe enfocar en el diseño de nuevos productos que sustituyan las sustancias peligrosas actuales por otras inocuas. Esto solo es posible con la participación conciente y articulada de los sectores gubernamentales, productores y comerciantes, universidades y centros de investigación, los manejadores de residuos y la ciudadanía organizada.

Referencias

1. Kuehr, R. Global e-waste initiatives. United Nations University. Agosto 2012.

2 Yu, X. et al. E-waste recycling heavily contaminates a Chinese City with chlorinated, brominated and mixed halogenated dioxins. Organohalogen Compounds, vol. 70, pp. 813-816, 2008.

3. Plan Nacional para la Gestión y Manejo de Aparatos Eléctricos y Electrónicos. MINEA, Enero 2017.

4 https://www.reciclaje.co.ve/como-manejar -un-bombillo-ahorrador-roto/, KB de Venezuela, 2017.

5 Carrasco, R. La  sociedad  de  consumo: origen  y  características. Enero  2007.

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